El perfume de un recuerdo de la infancia.
Cuando imaginó Angel, Thierry Mugler, dio cuerpo a sus recuerdos de la infancia. Deseaba "hacer un perfume que pudiera tener un eco común para todo el mundo, algo cercano a la ternura, a la infancia", algo tan sensual "que prácticamente despierta el deseo de comerse a la persona amada", de probar a quien lo lleva.

